Lourdes Ortega debuta en División de Honor con el ONCE Andalucía de Baloncesto en Silla de Ruedas

“Faltaban poco más de tres minutos para terminar el partido que enfrentaba al C.D. ONCE-Andalucía y al Lagun Aro Bilbao BSR cuando Abraham Carrión decidió que era el momento de hacer debutar a una joven de sólo 13 años de edad (los cumplió el pasado 22 de septiembre). Con el 16 en su silla salió a la cancha del Luis Braille Lourdes Ortega Rico, una sevillana que reside con sus padres y hermano en Cazalla de la Sierra. De esta forma, se cumplió el sueño que desde que era una cría alimentaba la ilusión de jugar con uno de los equipos más importantes del baloncesto en silla de ruedas. “Estaba muy nerviosa –comenta-, era la primera vez que jugaba con el equipo en un partido de Liga, aunque ya lo había hecho contra el Vistazul en el trofeo Diputación”. Y es que según afirma, “no sabía que iba a jugar ese día. Abraham no me había dicho nada. Es algo que no olvidaré nunca”.

Antes ídolos, ahora compañeros

Todo empezó allá por la temporada 2003/2004, cuando en los inicios de aquel curso, Antonio Ortega y Lourdes Rico se enteraron de que en Sevilla existían dos equipos de baloncesto en silla de ruedas, el ya extinto H.U. Virgen del Rocío y el C.D. ONCE-Andalucía. El contacto se produjo con el entonces secretario y delegado del equipo auriverde, Miguel Pérez, quien les confirmó la información que tenían y les facilitó la posibilidad de que la hija de estos, una niña de sólo seis años de edad, Lourdes, con una discapacidad física provocada por un extraño virus, pudiera ver los partidos de la liga nacional de División de Honor.

De esta manera fue como la pequeña se aficionó al básquet en silla y al C.D. ONCE-Andalucía, y `obligó´ a sus padres a recorrer más de 190 kilómetros cada quince días para ver las evoluciones de los De Paz, Israel Sánchez, Pepe Navarro o Sonia Ruiz, quien se erigió, inopinadamente, en el referente de la nueva seguidora del campeón andaluz. Año tras año, esta familia se ha estado desplazando a Sevilla y se ha mantenido al tanto de los éxitos del club. “Aunque varía mucho pasar de la grada y a la cancha”, precisa la joven jugadora.
El pasado verano, como comenta la propia interesada, “por mediación de Tania, Esther y Sonia, que me animaron a hacerlo”, fue inscrita en un campus de baloncesto para discapacitados físicos organizado en Toledo, y posteriormente en otro en Getafe. El C.D. ONCE-Andalucía y su presidente, Patricio Cárceles, conocedores de este hecho, procedieron a cursarle la licencia federativa y a darle de alta como jugadora. Fue el principio de la culminación de un proceso que ha durado varios años: jugar junto a sus ídolos. “Sé que estoy empezando y que tengo que aprender mucho y prepararme físicamente”, reconoce Lourdes, pero su pasión por el básquet le ayuda a aceptar el reto a pesar de su juventud: “me gusta mucho el baloncesto; es el deporte que mejor se me da, y quiero seguir jugando”, concluye.

Con pasos seguros

Como en cualquier caso como el que nos ocupa, con una deportista tan joven y en fase de formación (como persona y como atleta) es muy importante mantener la cautela y medir los pasos que se van a dar. Prueba de ello es que Abraham Carrión, el C.D. ONCE-Andalucía, la familia de Lourdes y ella misma saben que esto no ha hecho más que empezar, que el camino es largo, aunque puede ser sumamente bonito. Pero, lógicamente, es necesario cubrir las etapas convenientemente. De momento, esta vecina de Cazalla de la Sierra sabe que ha de dar prioridad a los estudios (actualmente cursa 1º de ESO), “aunque no me gusta estudiar”, reconoce, y que si sabe alternar afición y obligación podrá disfrutar y crecer haciendo lo que le gusta.

Por ahora, ya ha dado el primer paso. Ya sabe lo que es jugar junto a Vargas, Israel Sánchez, Pablo Zarzuela, Diego de Paz o Pepe Navarro, a los que antes jaleaba y ahora tiene como compañeros… y amigos: “con Diego bromeo metiéndome con el Sevilla”, dice con una risa pícara; “y a Pepe (Navarro) le digo que ya está mayor…”.

“Su carrera deportiva se sustentará en su rendimiento escolar”

Desde que Israel Sánchez Balbuena debutara con apenas 15 años en el C.D. ONCE-Andalucía a las órdenes del mítico Antonio Delgado Palomo, nadie lo había hecho a una edad más joven. Ha tenido que ser Lourdes quien lo haga bajo la supervisión de Abraham Carrión, quien ve “normal esta transición que se ha dado con ella, puesto que en mi anterior etapa en el club, hace tres años, estaba totalmente integrada y era una componente más de la plantilla, aunque sin poder jugar por su edad y por su condición física”. Pero este paso dado por ella puede suponer el comienzo de otra etapa brillante en la historia de la entidad andaluza, ya que “la intención es crear una escuela de chavales donde podamos fomentar este deporte e ir preparando a una generación de jugadores jóvenes y con ganas de triunfar, que releven a los buques insignia del equipo, que por razones obvias se retirarán algún día”.

Carrión no oculta su satisfacción por ver a la joven sevillana en su plantilla, aunque deja claro que “en principio nuestra idea era que se entrenara con nosotros, que aprendiera y se formara, siempre desde la base de no entorpecer su preparación personal y su rendimiento escolar, que es lo más importante ahora para ella”. De hecho, este debut no ha sido algo premeditado, ya que “se ha producido porque las circunstancias lo han hecho posible, pero siempre pensando en que es una apuesta de futuro”.

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